B·Debate / El microbioma: de último órgano a nueva frontera

En cada ser humano habitan unos 100 billones de bacterias, de unos 10.000 tipos diferentes, que suman una media de 2 kilogramos de peso. Y si en el pasado se soñaba con vivir libres de microorganismos, hoy se sabe lo equivocada que era tal aspiración.

Las bacterias con las que convivimos son fundamentales en procesos como la digestión o la educación del sistema inmunitario. Pero su papel va mucho más allá, ya que variaciones o alteraciones en su composición se han asociado con enfermedades de todo tipo: con la obesidad y la diabetes, con alergias, con ciertos tipos de cáncer. También con la evolución del sida o incluso con trastornos del comportamiento como el autismo. Es por eso que al microbioma, el conjunto de microorganismos que pueblan el ser humano —y del que más del 90% son bacterias—, se le conoce ya como el último órgano. Conocer en profundidad las poblaciones bacterianas y su influencia en la salud podría permitir diagnosticar o incluso tratar algunos de estos procesos.

Portada del B·Debate: El microbioma humano. Estdo actual y perspectivas futuras

Algunos de los mejores expertos internacionales en el microbioma expusieron y comentaron los últimos trabajos sobre este ámbito en B·Debate, una iniciativa de Biocat y de la Obra Social “la Caixa” para promover el debate científico.

*

De un mundo sin bacterias al boom del microbioma

“Hace tiempo que sabíamos de los microorganismos, pero hasta hace no mucho eran una contaminación. El sueño era vivir sin bacterias”, recuerda Francisco Guarner, jefe de sección en el Hospital Universitario Vall d´Hebron y uno de los líderes científicos del B·Debate. Pero cuando se consiguieron desarrollar ratones sin gérmenes, resultaba que “no crecían, que tenían múltiples alergias y morían con sorprendente facilidad”. Los microorganismos eran indispensables para una vida normal.

Desde la Segunda Guerra Mundial han ido aumentando los casos de enfermedades crónicas no transmisibles, como el cáncer, el autismo o las alergias. Pero esto no ha sucedido en países subdesarrollados. Una explicación sería la llamada hipótesis de la higiene: el uso de antibióticos, el aumento de partos con cesárea, la disminución de la lactancia materna y, en general, la mayor asepsia en los países más ricos ha limitado nuestro contacto con ciertos microorganismos necesarios para educar a nuestras defensas. Es por esto que “el sistema inmunitario se equivoca más, y que alteraciones en el microbioma tradicional puedan estar en el origen de este incremento de enfermedades”, según Guarner.

Pero, ¿por qué este relativamente súbito interés por el microbioma?

*

Puedes leer el resumen preparado por Jesús Méndez pinchando directamente en la imagen de la portada o aquí, en catalán.

Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *