Notice: wpdb::prepare se llamó incorrectamente. La consulta no contiene el número correcto de marcadores de posición (2) para el número de argumentos facilitado (3). Por favor, visita Depuración en WordPress para más información. (Este mensaje se añadió en la versión 4.8.3.) in /usr/home/dixitciencia.com/web/wp-includes/functions.php on line 4138 Exosomas: las bolsas de viaje del cáncer – Dixit

Exosomas: las bolsas de viaje del cáncer

Las células cancerígenas son capaces de mandar “bolsas” con la información necesaria para que otras células también se vuelvan malignas. Esas bolsas son los exosomas.

Esta es la primera colaboración de Jesús Méndez con Scientific American en español. 

*

Exosomas liberados por las células

Los caminos del cáncer son poco menos que insospechados. Ocurre que hay ciertas mutaciones con el poder suficiente para iniciarlo, que algunos virus pueden promoverlos, que en general acumulan diferentes cambios en cada una de sus regiones o que evolucionan para adaptarse y poder sobrevivir, entre otra muchas cosas, algunas de ellas rocambolescas. Y de entre todos los caminos que emprenden ha aparecido uno nuevo: son capaces, literalmente, de mandar “bolsas” con la información necesaria para que otras células también se conviertan, como si de predicadores exitosos se trataran. Esas bolsas son los exosomas.

Los exosomas se conocen desde hace años, pero hasta hace no mucho su función era poco menos que denostada: se tenían como basureros, formas que usaban algunas células para eliminar sus desechos inservibles. Poco a poco se vio que su papel no era ni tan sencillo ni tan limitado. Por ejemplo: las células de defensa del sistema inmunitario mandan señales (antígenos) contenidas en exosomas a otras compañeras. Así consiguen que reconozcan las amenazas que ellas han detectado y que se activen contra ellas: orquestan la respuesta. Incluso en el cerebro, las células de la glía —el soporte del sistema nervioso— son capaces de la misma manera de “enviar” proteínas a las neuronas para que estas puedan resistir mejor diversos tipos de amenazas en forma estrés. De hecho, en los exosomas (que tienen un tamaño parecido al de los virus) se han encontrado hasta 4.000 proteínas diferentes, grasas, incluso ácidos nucleicos (ADN, ARN). Es una vía de comunicación entre las células que hasta hace poco se tenía por imposible, y que en el caso del cáncer puede ser especialmente importante.

Evidencias recientes, y crecientes 

En los últimos años se han visto varias cosas. Por ejemplo: que las células de un tumor suelen producir más exosomas que las células sanas, y que estos pueden detectarse en la sangre de los pacientes. También algunas de las funciones que parecen tener. En el caso del glioma, un tipo de tumor cerebral, las células cancerígenas pueden mandar bolsas con proteínas encargadas de destruir tejido, lo que les permite avanzar y les facilita la metástasis. Esas bolsas contienen también factores para estimular que se formen nuevos vasos sanguíneos, y así poder captar los nutrientes que necesitan al crecer. Es, salvando las distancias, casi como una transferencia horizontal, el proceso por el que las bacterias comparten genes unas con otras (y que les permite hacerse rápidamente resistentes a algunos antibióticos). Ahora, un nuevo estudio ha ido un paso más allá: ha mostrado que los exosomas, atención, son capaces de transformar directamente células sanas en tumorales. Y ha acotado el mecanismo por el que lo hacen. (…)

*

Seguir leyendo en Scientific American en español.

Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *