¿Qué hay en un cigarrillo (Romeo)? (Y sus miles de ingredientes)

Los miles de ingredientes de un simple cigarrillo. Nunca un pequeño cilindro ha abarcado tanto: azúcares, arsénico, disolventes…

¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquiera otra denominación!

Romeo y Julieta. Shakespeare

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Las mejores esencias se venden en frascos pequeños. Puede ser. Pero también los más potentes venenos. Un pequeño cilindro con tabaco (un cigarrillo) contiene ingredientes que producen hasta 7000 productos diferentes, de los cuales 69 son probados carcinógenos. De hecho, aproximadamente el 85% de los tumores de pulmón se deben al tabaco. Pero sus efectos no quedan ahí

Coja aire: además de ser el principal responsable del cáncer de pulmón, y de que este sea el de mayor mortalidad, aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de boca, laringe y esófago, incluso de otros órganos aparentemente alejados del humo fatal como estómago, hígado, vejiga, mama o colon, y su consumo no se relaciona solo con el cáncer, también provoca enfermedades cardiovasculares como anginas, infartos de miocardio y cerebrales al promover la aterosclerosis, la diabetes y subir la tensión arterial y, claro está, aumenta las alteraciones pulmonares al facilitar las infecciones, empeorar el asma e irritar y destruir los alveolos, las finas paredes donde se capta el oxígeno, lo que acaba dando lugar a una insuficiencia respiratoria a través de lo que se conoce como enfisema, y que es una de las tantas razones por las que fumar supone la principal causa evitable de muerte en el mundo. (Vuelva a coger aire).

Solo en España mueren cada año alrededor de 50000 personas a causa del tabaco, y unas 2000 más si consideramos a los fumadores pasivos”, afirma Esteve Fernández, director de la Unidad de Control de Tabaquismo en el Instituto Catalán de Oncología y Presidente de la Sociedad Española de Epidemiología. “Y esas son cifras conservadoras, ya que no consideran algunas enfermedades como el cáncer de mama o la diabetes, recientemente relacionadas con el tabaco”. En general, sus componentes se dividen en tres: nicotina, alquitrán y monóxido de carbono, justamente los tres ingredientes sobre los que las empresas tabacaleras deben informar. Sin embargo, el alquitrán es en realidad un ´cajón de sastre´, que puede englobar distintos compuestos de muy diversa toxicidad, por lo que su cantidad total no sirve como medida de control. Y en las regulaciones no se incluyen los aditivos, las sustancias que se agregan al tabaco natural y de las que más de 100 han mostrado efectos farmacológicos, en general poco deseables. “Es uno de los pocos productos de consumo para los que no hace falta una lista completa de sus ingredientes”, afirma Fernández. A grandes rasgos, esto es lo que suelen incluir.

Nicotina: La nicotina es una molécula muy parecida a la acetilcolina, uno de los principales neurotransmisores naturales, y es el gran responsable de que el tabaco genere adicción. Desde que llega a los pulmones, tarda solo siete segundos en alcanzar el cerebro, y una vez allí estimula las áreas de recompensa, de forma parecida a como otras drogas hacen. Pero esa no es su única acción: también aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, provoca resistencia a la insulina (favorece la diabetes) y se cree que aumenta la agregación de las plaquetas (lo contrario a una aspirina), todo lo cual incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Monóxido de carbono: el tabaco es una fuente relativamente importante de este gas, cuyo origen está en la combustión incompleta de una gran cantidad de sustancias y que es, por ejemplo, el responsable de las muertes por asfixia en algunas casas con braseros o en garajes mal ventilados. Su particularidad es que se une con extraordinaria fuerza a la hemoglobina, con una avidez hasta 200 veces mayor a como lo hace el oxígeno. Los glóbulos rojos que lo recojan, y cuya vida es de unos tres meses, pasarán el resto de sus días paseando monóxido de carbono, inservible para la respiración.

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Seguir leyendo sobre el resto de componentes en Buena Vida, revista de El País.

Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

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