Las cartas del cáncer no están echadas. (Sobre el cáncer por "mala suerte")

Un provocativo estudio ha generado titulares en los que se afirma que dos terceras partes de los tumores se deben a la “mala suerte”. El mensaje tiene un riesgo: que se subestime el valor de la prevención. Instituciones y científicos de medio mundo publican ahora seis cartas criticando el trabajo. Los autores se defienden.

Este artículo es una colaboración de Jesús Méndez con la Agencia Sinc.

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Un provocativo estudio ha generado titulares en los que se afirma que dos terceras partes de los tumores se deben a la “mala suerte”. El mensaje tiene un riesgo: que se subestime el valor de la prevención. Instituciones y científicos de medio mundo publican ahora seis cartas criticando el trabajo. Los autores se defienden.

Correlación entre el número de divisiones y el riesgo de cada tipo de cáncer. Science

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El que posiblemente será el artículo científico más polémico de 2015 se publicó nada más empezar el año, con la última campanada. Apareció en la más que reconocida revista Science, y se interpretó como que dos terceras partes de los tumores se debían exclusivamente al azar, o a la estricta y ciega “mala suerte”, expresión que los autores no dudaban en emplear.

Sus conclusiones y la oleada de titulares generados han dado lugar a un sinfín de críticas e interpretaciones, incluidas las de la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer (IARC), molesta con el mensaje. Un mensaje que podría llevar a pensar que poco se puede hacer por independizarse de la mala fortuna.

Tal ha sido la reacción, que la propia revista Science acaba de publicar seis cartas con comentarios de numerosos científicos e instituciones, ante las cuales los autores no han dudado en defenderse.

El origen del caso: un misterio no resuelto

Al parecer, la idea del estudio tuvo lugar en una reunión de trabajo en el Hospital Johns Hopkins (Baltimore, EE UU), donde retomaron la pregunta que mucha gente se hace desde hace décadas: ¿por qué unos tumores son mucho más frecuentes que otros? Es lógico que haya muchos casos de cáncer de pulmón: el tabaco es un carcinógeno potente y los pulmones son los órganos que más lo sufren; pero no es igual de comprensible que haya tantos cánceres de colon y tan pocos del intestino delgado. Si un tóxico ambiental los provocara, estaría en contacto con los dos y no podría explicarse que un tipo fuera 25 veces más frecuente que el otro.

El bioinformático y estadístico Cristian Tomasetti y el oncólogo Bert Vogelstein, famoso por haber descrito hace años la secuencia temporal del cáncer de colon, recuperaron una vieja idea sin demostrar: que el riesgo de cáncer depende del número de veces que las células se dividen.

Cada vez que una célula se divide tiene que duplicar su material genético. Para ello, hace una copia idéntica del que ya posee, mediante un mecanismo de precisión brutal: copia tres mil millones de letras cada vez que se va a dividir, y solo comete un error cada diez mil millones de caracteres. A pesar de tal esmero, es inevitable que los cambios se acumulen. Cuantas más divisiones haya, mayor será la probabilidad de que puedan dar lugar a un tumor. Pura matemática. Y en eso se basaron. (…)

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Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

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