¿Se han acabado los genios (científicos)?

Un genio (científico) es aquel cuyas ideas inauguran nuevos campos: Einstein, Darwin, Galileo, por ejemplo. Sin embargo, según un artículo en la revista Nature, después de Einstein los genios científicos se han extinguido. Argumentos no faltan, pero ¿son suficientes?

Simonton no cita a Borges, pero podría hacerlo:

Albert Einstein. Fuente: Wikimedia Commons

“Aunque existan cientos y desde luego miles de metáforas por descubrir, todas podrían remitirse a unos pocos modelos elementales.”

Así terminaba, en parte, una de las más celebres conferencias del escritor argentino. Y esa es una de las ideas de fondo del psicólogo DK Simonton, quien hace poco anunció en la revista Nature la extinción de los genios científicos. Argumentos tiene, desde luego. Al modo clásico:

Planteamiento: un genio (científico) no es solo alguien cuyas ideas son particularmente originales o útiles, sino aquel cuyas ideas inauguran nuevos campos, que no son solo extensiones del conocimiento. Léanse, según esta concepción: Einstein, que cambió la física; Darwin, que revolucionó la biología; Galileo, que inauguró la astronomía.

Nudo: en el último siglo las nuevas disciplinas no dejan de ser combinaciones de las ya existentes: bio-química, astro-física. La forma de hacer ciencia actual, con tal cantidad de datos que precisan ser analizados, obliga a que las investigaciones sean fundamentalmente colaborativas, fuertemente especializadas. Poco dadas, por tanto, a un cambio de paradigma que venga de uno solo de sus integrantes. Además, quizás con la excepción de la física, no existe un estado de ´crisis´ de ideas, una acumulación de evidencias que hagan temblar las teorías actuales. La ciencia actual tiene más que ver con una carrera de Aquiles contra la tortuga: un Aquiles cada vez más rápido y cada vez más cerca.

Nota al margen 1: que sea más difícil la existencia de un genio no implica que los científicos actuales sean menos inteligentes. Seguramente, por una cuestión de acceso, sea al contrario. Es casi seguro que genios anteriores no se erigieran como tales hoy en día. Cuestión de épocas.

Nota al margen 2: (oído por ahí) Quizá la forma de dar a conocer la ciencia hoy en día dificulta la genialidad. Un sistema pensado como herramienta de fiabilidad puede ser (a veces) obstáculo para su aparición (pero también: el menos malo de los sistemas).

Nota al margen 3: que no surjan genios (en el sentido aquí aceptado) no implica que el progreso sea menor. Justamente al contrario. Es la rapidez de Aquiles, recortando febrilmente la distancia, la que dificulta su aparición.

Nota al margen 4: (Pero también:) Lord Kelvin, año 1900, cinco años antes de que Einstein revolucionara la física describiendo casi simultáneamente el movimiento browniano, el efecto fotoeléctrico y la relatividad especial: “No hay nada nuevo que pueda ser descubierto ahora en el campo de la física. Todo lo que queda es añadir más y más precisión a lo que ya medimos.”

Desenlace: por escribir. Este es el final del artículo de Simonton: “Espero que mi tesis sea incorrecta. Basta un solo nuevo genio científico para probar que estoy equivocado.”

Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

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