Lo que hace crecer a los músculos

Isométrico o isotónico es parte de la jerga de muchos asiduos a los gimnasios. Conocen bien las diferencias entre los distintos ejercicios y no tienen dudas sobre qué deben hacer para resaltar un bíceps o definir un abdominal. Lo que no podían saber —porque nadie lo sabía— era qué pasaba en el interior de sus músculos que daba lugar a esos resultados. Ahora, un estudio realizado en Francia, y que apunta a un tipo particular de células madre, puede darles parte de la información que les faltaba.

 

Isométrico o isotónico es parte de la jerga de muchos asiduos a los gimnasios. Conocen bien las diferencias entre los distintos ejercicios y no tienen dudas sobre qué deben hacer para resaltar un bíceps o definir un abdominal. Lo que no podían saber —porque nadie lo sabía— era qué pasaba en el interior de sus músculos que daba lugar a esos resultados. Ahora, un estudio realizado en Francia, y que apunta a un tipo particular de células madre, puede darles parte de la información que les faltaba.

Lo que se sabía El músculo es un tejido de lo más particular. A diferencia del resto, aumenta de tamaño con su uso. Y para ello, un trabajo mecánico tiene que transformarse en unas señales químicas, casi como si de la dinamo de una bicicleta se tratase.

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Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD