La grasa que adelgaza es marrón (y le gusta el frío)

Si todo tiene su contrario, la grasa no iba a ser menos. Sólo que, en este caso, su contrario parece llevar su mismo nombre. En general, las células de la grasa considerada normal – de un color blanquecino – funcionan como un depósito al que se acude cuando más energía se necesita, como durante un ejercicio continuado. Las de la grasa parda (o marrón) son, sin embargo, un tipo muy peculiar. No producen energía para que el cuerpo la use, sino calor.

Artículo de Jesús Méndez publicado en el diari ARA (en catalán)

Si todo tiene su contrario, la grasa no iba a ser menos. Sólo que, en este caso, su contrario parece llevar su mismo nombre.

El exceso de grasa es uno de los enemigos de la modernidad. Es quien determina la actual epidemia de obesidad y un factor clave en el desarrollo de diabetes y enfermedades cardiovasculares. En general, las células de la grasa considerada normal – de un color blanquecino – funcionan como un depósito al que se acude cuando más energía se necesita, como durante un ejercicio continuado. Las de la grasa parda (o marrón) son, sin embargo, un tipo muy peculiar. No producen energía para que el cuerpo la use, sino calor. Y para hacerlo consumen grandes cantidades de grasas. O lo que es lo mismo, que adelgazan.

Puedes seguir leyendo el resto del artículo en la página del diari ARA (previo registro – en catalán -)

Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

  1. […] grasa sólo estaba presente en los bebés, pero varios estudios publicados en 2009 demostraron que en los adultos todavía pueden existir pequeños acúmulos, especialmente alrededor del cuello. La irisina liberada por el ejercicio actuaría sobre la grasa […]

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