¿Para qué sirve leer? La utilidad de la ficción

El año pasado, un grupo de la Universidad de Washington publicó un artículo llamativo, pero en el fondo no alejado de la intuición: en su estudio escogieron 28 participantes y les dieron a leer un texto de ficción. Mientras, analizaban por resonancia magnética las partes del cerebro que más trabajaban al leer. Las conclusiones, contundentes: los lectores no eran sujetos pasivos, en ellos se activaban las mismas áreas cerebrales que cuando vivían la “realidad”.

Una versión adaptada de este artículo se ha publicado en Tercer Milenio, suplemento de El Heraldo de Aragón (2/11/2010)

Conflicto de interés: confieso que la visión de alguien leyendo me predispone; que pienso en que las posibilidades de simpatizar son ya desde un primer momento mayores.

Resulta especialmente sencillo ahora mismo, con la magna crisis, con el terror del paro, desdeñar lo que se conoce como literatura de ficción. Son tiempos de arrimar el hombro, de ser “productivos” ­–en el sentido en que algo debe ser “económicamente” productivo-, del famoso valor añadido. Aunque quizás siempre fue sencillo: recuerdo aquéllos que hace años me decían que eran una pérdida de tiempo las novelas, un juego inútil el ajedrez. Ahora, por fin, una serie de estudios me permiten contradecirlos:

El año pasado, un grupo de la Universidad de Washington publicó un artículo llamativo, pero en el fondo no alejado de la intuición: en su estudio escogieron 28 participantes y les dieron a leer un texto de ficción. Mientras, analizaban por resonancia magnética las partes del cerebro que más trabajaban al leer. Las conclusiones, contundentes: los lectores no eran sujetos pasivos, en ellos se activaban las mismas áreas cerebrales que cuando vivían la “realidad”. Por ejemplo, cuando leían que uno de los personajes jugaba con un objeto, se activaban las áreas responsables de la planificación y ejecución de movimientos. Es decir, al leer, los participantes jugaban, vivían literalmente el personaje. De hecho, y en relación con esto, los saltadores de altura, que pueden estar hasta un minuto antes del salto con los ojos cerrados visualizando cada movimiento, están realmente entrenando sin moverse: se ha demostrado que la visualización mejora la fuerza y la coordinación, porque también entonces se ejercitan las áreas del cerebro responsables del movimiento.

(Yo, diestro cerrado, recuerdo la primera vez que vi a Denilson, aquel jugador brasileño por el que el Betis pagó más de 5.000 millones de pesetas. Hacía cosas tan increíbles con su pierna izquierda que, tras soñar con él, fui absolutamente zurdo por un día.)

Pero, ¿por qué es útil la lectura? ¿Qué es lo que entrena? ¿Por qué, además de placentera, puede ser productiva? Fundamentalmente, porque desarrolla la empatía, y si hay algo que se ha demostrado productivo es el trabajo en equipo, la inteligencia emocional. Cuando en otro estudio anterior se analizaron las capacidades interpersonales de los participantes, se vio que los mejores eran aquellos que leían libros de ficción. Pero no sólo eso; después se dividieron en dos grupos al azar: unos leyeron La dama del perrito, de Chejov, y otros una versión del cuento desdramatizada, mucho más neutra: nada más acabar la lectura se les realizó un test que reflejaba el grado de empatía. ¿Los resultados? Los primeros fueron superiores.

Sin embargo, sigue resultando sencillo criticar aquello que no es tangible, que no otorga resultados visibles, inmediatos. Lo decía Ricardo Piglia en su novela Respiración artificial: “Los tiempos han cambiado, las palabras se pierden cada vez con mayor facilidad, uno puede verlas flotar en el agua de la historia, hundirse, volver a aparecer, entreveradas en los camalotes de la corriente. Ya habremos de encontrar el modo de encontrarnos.”

Sí, se hunden, pero vuelven a aparecer.

Artículo de base: Speer NK, Reynolds JR, Swallow KM, Zacks JM. Reading stories activates neural representations of visual and motor experiences. Psychol Sci. 2009 Aug;20(8):989-99. (versión gratuita)

Publicado por Jesús Méndez

Escritor y periodista científico. MD, PhD

  1. […] I. G. Por ahí circula esa teoría de que una cosas es el hacer —lo útil— y otra el leer -lo inútil-. Leer parece escapista. […]

  2. […] leer más: ¿Para qué sirve leer? La utilidad de la ficción. Share this:ImprimirFacebookTwitterCorreo […]

Comentarios cerrados.